Una fe viva
Por: Martín Rivero

Una fe inconversa, no propia del verdadero evangelio
El ateísmo tradicional, por un método u otro lo que hace es negar la existencia de Dios, siendo capaz de invertir tiempo, dinero, con el fin de expresar sus pensamientos, pero, hoy en día existe un cristianismo que vive como si Dios no existiera, manifestando una conversión más que nada exteriorizada, más identificada con ritos, liturgia, credos, religión, las escrituras nos testifican que había, hay y habrá un pueblo que de labios es capaz de honrar a Dios, pero su corazón puede estar muy lejos de él, por lo cual todo lo que se hace, se ha hecho o se hará en esta situación es en vano, las raíces de esta realidad puede ser muy variada como resultado de diferentes problemas, situaciones o estados espirituales que pueden ser:
a) Una fe hipnotiza, fascinada, magnetizada, centrada en las bendiciones materiales, físicas, milagrosas.
b) Una fe dormida a causa del pecado, de la maldad, de la apostasía que han desalojado a Cristo del centro del corazón, de la vida cristiana.
c) Una fe indiferente donde solo importa lo personal, lo que yo quiero, lo que yo creo, olvidándose del compromiso cristiano con la congregación y con el prójimo.
d) La falsa fe de los hipócritas, de los farsantes que van torciendo las sanas enseñanzas procurando alcanzar su propósito.
El falso crecimiento y la poca comunión congregacional
Gallup, una de las empresas de encuestas más prestigiosas del mundo, ha encontrado que un 22% de los cristianos estadunidenses que asisten a las iglesias, viven sin aceptar las escrituras como fuente autoridad, ellos piensan estar honrando a Dios, pero su corazón está lejos de él, por lo tanto, esa honra es vana, esta situación se ve reflejada en las estadísticas, los cristianos estadunidenses son cada vez menos, sin embargo, la asistencia a los cultos ha aumentado, se da una característica si se quiere atípica, algo extraña, la cristiandad en adeptos desciende y la asistencia en los cultos asciende un 2%.
En nuestro país sucede algo similar el cristianismo tiene una tendencia pronunciada a la baja y la asistencia a los cultos se mantiene dentro de los mismos guarismos las variaciones son mínimas, estos cambios son producidos por creyentes que están cambiando de grupo al que pertenecían sin abandonar el cristianismo, existe una traslación, un tránsito o movimiento de creyentes de una congregación a otra, algunos cristianos están en las congregaciones y tienen sobre si un historial de bautismos, ya que han sido bautizados en las diferentes congregaciones a las cuales han asistido parte de sus vidas.
Tenemos una realidad bastante abrumadora ya que tenemos un 20% de los que se consideran protestantes que no se congrega nunca, un 28% se congrega una o más veces por semana, lo que arroja que un 52% de los protestantes son esporádicos, casi diría accidentales, ya que asisten algunas veces al año, pero se puede dar que por razones coyunturales del país, de la sociedad o personales produzcan asistencias a las reuniones, también los programas atractivos, o eventos atrayentes pueden provocar que se muevan y asistir a las diferentes congregaciones o cultos y permanecer un tiempo allí.

Los cristianos no católicos podemos decir que estamos conformados de la siguiente manera sin entrar en detalles de doctrinas, que ese es otro asunto.

Doctrinas leudadas
Cuantos son los cristianos que podríamos considerar dentro de la sana doctrina, habíamos mencionado que los cristianos protestantes alcanzan algo más de un 11% de nuestra población, la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística al momento de realizar su trabajo considera a todo aquel que no pertenece a la fe de la iglesia católica, pero, se define, puntualiza que es cristiano, son protestantes, pero, ¿todos los protestantes son de sana doctrina?
No es desde aquí, bajo ningún concepto u obcecación, alimentar el malvado deseo de condenar, prejuzgar, ni abrir juicio sobre nadie, mucho menos jugar a lo verdadero o falso, porque, para eso, no nos ha puesto Dios, ya que la palabra es clara en trasmitirnos que Jesús vino a este mundo, para salvarlo, que él, la luz, vino al mundo, para que en el crea no ande más en tinieblas, por lo tanto, el que oye la palabra de Dios y no la hace o no la acepta, será la propia palabra quien juzgue, al final del camino.
Cristo, es quien murió, y quien resucitó, todos, absolutamente todos, compadeceremos ante él, toda rodilla se doblará ante él y toda lengua confesará su nombre, de modo, que indefectiblemente, cada uno de nosotros, dará cuenta a Dios de sí mismo. Solo recuerden que en este grupo de protestantes está compuesto por grupos en ocasiones mayoritarios que pueden perfectamente ser considerados sectas, o falsos cristianos, otros son simplemente hipócritas porque son semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia."
Realmente existe un cristianismo practico, que tiende a seguir la corriente de este mundo, manteniendo un status religioso, basado principalmente en el "yo creo", quedando totalmente vaciado de la autoridad y el amor de Cristo, llevando más que nada a tener una relación religiosa, donde queda relegada la relación personal con Dios, algunos se transforman en cristianos solamente oidores de la palabra, quienes terminan por engañarse a sí mismo, extraviándose de la verdad, buscando más que nada su propio bien, sus propios planes, que queriendo ser hacedor de la palabra, es lamentable, es tremendo y hasta asombroso que no solo no están claras las fronteras entre religiones y creencias, las fronteras entre iglesia y mundo tampoco están claras, definidas son cada día más endebles, flojas, débiles.
Pruebas evidentes de esta situación, la podemos asociar con el plebiscito de junio del 2013 donde se votó por él sí o el no de la ley Salud Sexual y Reproductiva donde se incluía la despenalización del aborto. Se necesitaba un 25% de los ciudadanos habilitados para el sufragio unos 650 000 aproximadamente, para tener en octubre del 2013 un referéndum, sin embargo concurrieron a las urnas menos del 9% algo más de 240.000 uruguayos. ¿Cómo puede ser que en un país de mayoría cristiana puede ganar en un plebiscito una ley opuesta al carácter cristiano? ¿Cómo puede ser que legisladores aparentemente confesos cristianos aprueben dicha ley en el parlamento? Lo mismo sucedió en el mundo de la cultura algunos que profesaban ser cristianos salieron en defensa de dicha ley, la iglesia católica excomulgó a sus miembros que tomaron por esa opción, pero, qué pasa con los protestantes cuando algunos declararon y colocaron en sus páginas oficiales su acuerdo con dicha ley, el ex presidente Julio María Sanguinetti, mencionó que la aprobación o no, de la despenalización del aborto, no era un problema meramente , exclusivamente de carácter religioso ya que estos no se ponían de acuerdo entre sí con el tema.
Según un reciente informe del Observatorio Nacional en Género y Salud Sexual y Reproductiva de la organización Mujer y Salud (MYSU), antes de la implementación de la ley se estimaban entre 16.000 y 33.000 abortos clandestinos por año. El informe constata que el uso de los servicios legales va en aumento de forma progresiva pero no ha sustituido la práctica clandestina, la cual continúa apareciendo como prevaleciente. Aun así, no hay estimaciones de cuántos son los abortos que se realizan por fuera del marco legal en la actualidad. (El País 4 de diciembre de 2017)

Fronteras entre la iglesia y el mundo
El creyente mismo es la iglesia del Señor, el templo del Dios viviente, es el lugar donde él quiere morar , habitar y andar, por el simple hecho de que se es su pueblo, escogido para salvación, para edificación como casa espiritual y sacerdocio santo, por medio de Jesucristo. La iglesia es por excelencia y por elección divina la adoradora y servidora de Dios en espíritu y verdad, no hay nada bajo el cielo que pueda ocupar ese lugar o sitio delante de Dios.
Sin embargo, parte de la iglesia parece no entender esa exclusividad y hoy esta coaccionando, estrechando lazos con el mundo, o tratando de reducir diferencias con el mismo, cuando las escrituras nos advierten que todo aquel que quiere ser amigo del mundo, se torna enemigo de Dios, ¿Podremos provocar a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él? En ninguna manera, aunque se puede disfrutar de la extraordinaria libertad que Dios entregó en Jesucristo, todo puede ser permisible, legítimo, pero se debe de tener cuidado porque no todo conviene o edifica.


