Cielos Abiertos 1

Por: Martín Rivero

¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?


b. Debo de creer que Dios ya sabe que hacer

El versículo más corto de la biblia "Jesús lloró" nos lleva a una sorprendente, extraordinaria y maravillosa apertura de los cielos, que escapa, que queda fuera de todo pensamiento, de toda dimensión humana, porque mientras los hombres pensaban en lo que Dios podía haber hecho antes, Dios estaba pensando en lo que haría después. Los hombres pensaban en como Dios le había amado a Lázaro, mientras Dios amaba a Lázaro, su amor no había cambiado. Los hombres pensaban en lo podía Jesús haber hecho antes que Lázaro muriera, mientras Jesús pensaba en el milagro de la resurrección. Los hombres pensaban que se podía haber evitado su muerte, Dios pensaba en manifestar su gloria. Los hombres pensaban en la situación actual, la que podían ver, la que podían palpar, Dios pensaba en una nueva situación, en una atmosfera sobrenatural.

Detrás de aquella piedra que bloqueaba el sepulcro se hallaba un muerto de cuatro días llamado Lázaro que hedía a podrido, los hombres pensaban ya nada se puede hacer, todo está perdido, Dios pensaba todo volverá a comenzar, la vida volverá a fluir en Lázaro, los hombres se habían llenado de resignación, dolor, cuestionamientos, impregnado los aires de aquel lugar, Jesús pensaba en la mirada de Lázaro, su sonrisa, sus primeras palabras, el próximo abrazo con él, con su hermana, Jesús pensaba así porque los cielos estaban abiertos sobre él y los ángeles de Dios subían y descendían sobre él  Jesús sabía que al soltar palabra, palabra no de esta tierra, palabra del cielo, palabra con poder de creación, palabra con poder de vida, palabra con poder de hacer cosas nuevas, palabra que provoca, que incita fe, palabra que traspasa el mundo natural y se conecta con lo sobrenatural, lo imposible, lo inesperado, lo sobrenatural iba a ocurrir en aquel lugar porque los cielos estaban abiertos y al decir ¡¡LÁZARO SAL FUERA!! Lo que le había dicho a Marta: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? se hizo real, cobro vida, entre ellos.

En este preciso momento quisiera tomarle una foto a mi nación, más allá de lo que pueda hallar, ver en la misma, sé, tengo la certeza, que nada está fuera del control de Dios, pero a la vez tengo la idea, la sospecha, la desconfianza inequívoca, irrefutable de que gran parte los cielos están cerrados y el único que abre o cierra los cielos es Dios, y para que los cielos sean abiertos hay que usar la llave que abre los cielos Jesucristo, el Hijo de Dios, lo que Dios cierra nadie abre, lo que Dios abre nadie cierra, salvo el que tiene la llave, Jesús, el Hijo de Dios 

Es indiscutible que en esa foto salgan los males sociales, las leyes inmorales, las injusticias, etc., etc., y podamos pensar: Señor, si tu hubieras intervenido, esta ley o aquella otra no se hubiera aprobado, sólo bastaba con un voto en contra en el senado o en diputados hubiera alcanzado, Señor esto hiede y hiede mal, hay malos olores por todos lados, homicidios, suicidios, abortos, rapiñas, robos, corrupción, nepotismo, abusos de funciones, matrimonio igualitario, unión concubinaria, ley de educación sexual inicial y primaria, falta trabajo, sueldos bajos, y muchas cosas más, pero si esto fuera poco o no llegara alcanzar, en lo espiritual las cosas se asemejan mucho, la gente es incrédula, es dura, es desconfiada, es perversa, es idolatra, no quiere saber nada con Dios, hasta tenemos la triste fama de cementerio de misioneros o cementerio de pastores.

En este momento quiero presentar un posible dialogo con Jesús.

JESÚS - Hola, ... ¿Estás ahí Martín?

MARTÍN - Si Señor Jesús estoy aquí, a donde podría ir, tú eres mi Señor y Dios

JESÚS - Sabes, te he escuchado decir repetidamente, Señor tu todo lo puedes, señor nada hay imposible para ti, pero, en ocasiones te he oído hablar como Marta, ella me dijo un día: Señor si tu hubieras estado aquí, si tu hubieras hecho esto o aquello, esto no hubiera sucedido, mi hermano no hubiera muerto, pero, enseguida respiro hondo y confesó, SÉ ALGO SEÑOR, QUE TODO LO QUE LE PIDAS A DIOS, ÉL TE LO DARÁ, recuerdo que LE DIJE A MARTA, TU HERMANO RESUCITARÁ, pero apenas caminamos unos metros y llegamos a la tumba, y les dije: Quitad la piedra, la mismísima Marta comenzó a decirme: Señor hace ya cuatro días que murió, hiede ya, empezó el proceso de descomposición, como insinuándome, Señor, basta, ya nada se puede hacer, ¿Recuerdas esto Martín?

MARTÍN - Señor Recuerdo la historia de los tres hermanos, he predicado en varias ocasiones sobre ellos y lo allí ocurrido.

JESÚS - Ha que bueno, ciertamente lo sé, yo te lo he mandado hacer, por cierto Martín, ¿Recuerdas mi repuesta a Marta?

MARTÍN- Si Señor, la recuerdo, es uno de esos textos que jamás olvidamos, le dijiste: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

JESÚS - Exacto Martín, justamente eso le respondí a Marta... ¿Qué vas hacer tú con eso? porque oigo todo el rum -rum de tu nación, que malo que esta esto, que horrible aquello, esta ley que se viene, esta otra que se va, que la tierra esta dura y otras yerbas más.

MARTÍN - Bueno Señor, yo confío en que vos podes cambiar esta nación, que algo grande se viene y que tú tienes un plan para nuestra nación.

JESÚS - Martin para que la nación sea transformada, fíate de todo corazón en cada una de las promesas que te he dado, no te detengas a analizar o a ver todo lo malo, detente en conocerme y entenderme, en saber lo que hay en mi corazón, porque yo tengo las llaves que abren y cierran los cielos, si lo puedes creer, verás la gloria de Dios. Cuento contigo.

c. Debo de creer en lo sobre natural

Las palabras de Jesús, las palabras de Dios son soltadas, ¿No te he dicho que si creyeres verás la gloria de Dios? Estas palabras comienzan a llenar la atmósfera, el aire, pero parece que no llena los pensamientos, ni el corazón de los allí presentes, ... "Quitad la piedra" dijo Jesús  ... Señor parece que te estas olvidando de algo, del otro lado de la piedra hay un tipo que dejo de respirar hace cuatro días, está largando malos olores, ¿cómo te lo digo Señor?, Lázaro se está pudriendo  Quitad la piedra Dijo Jesús... ¿Qué me estás diciendo Jesús? Tu eres quien creaste todas las cosas, sin ti nada de lo ha sido creado, fue creado  Señor abriste un mar, para que tu pueblo pasará en seco y en ese mismo mar destruiste a sus enemigos , Tú que detuviste un torrente de aguas en el Jordán para que tu pueblo cruzara en dirección a Jericó, Señor un día detuviste al sol y a la luna, para que tu pueblo ganase una batalla, en tiempos de Elías hiciste descender fuego del cielo para que consumiera un altar de piedra con todo lo que había en él, Señor Jesús, que es esta piedrita para ti,  Señor, la soplas y desaparece, se hace polvo... Quitad la piedra dijo Jesús... Una simple piedra bloqueaba la entrada al sepulcro, una simple piedra era lo que se interponía entre lo natural y lo sobrenatural, una piedra común estaba puesta entre lo que estaban viviendo aquellos hombres y la manifestación de la gloria de Dios, la piedra fue quitada, la palabra fue lanzada, la gloria de Dios llenó aquel lugar y lo sobrenatural, lo extraordinario, lo no común, lo no normal ocurrió ¡¡Lázaro resucitó!! ¡¡Aleluyaaaaa!! ¡¡¡¡Gloria a Dios¡¡¡¡

Esa pequeña, simple, burda e insignificante piedra estaba entre la vida y la muerte, entre la luz y las tinieblas, entre el hombre y la manifestación de la gloria de Dios, entre el mundo natural y el mundo sobrenatural. Sinceramente cuando pienso en trasmitir el idioma del cielo dos cosas veo asociadas e inseparables el poder de la palabra de Dios aplicada y la apertura de los cielos, si la pretensión es ver la gloria de Dios, si la demanda o petición que tenemos delante de Dios es ser portadores de su gloria, no existen, no hay opciones varias, no existen, no hay atajos, no existen no hay fórmulas científicas o mágicas, el camino es creer en el poder que la palabra de Dios genera, manifiesta, trasmite a los que creen, nada es imposible para el que cree, los cielos se abren, la gloria de Dios llena el lugar, los hechos sobrenaturales se producen, el nombre de Jesús es glorificado, pero, en ocasiones, entre la palabra y la gloria de Dios se encuentra, aparece, está esa pequeña piedra interrumpiendo, obstaculizando, estorbando, evitando que los hechos sobrenaturales acontezcan, porque no se considera, no se piensa, no se reflexiona que hay cosas en nosotros que deben de ser quitadas o transformadas, para que la gloria de Dios fluya en todo lugar que nos encontremos. Pensemos que puede significar para nosotros esa piedra, tal vez sea incredulidad, pecado, desobediencia, ego, falta de perdón, falta de humildad, etc., etc., lo cierto es que sea lo que sea esa piedra debe de ser quitada.

Ministerio de vida Sembrador de Fe 
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